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DELITOS CONTRA LA INTEGRIDAD MORAL EN EL CÓDIGO PENAL ESPAÑOL: TORTURA, TRATO DEGRADANTE, ACOSO LABORAL, MALTRATO FAMILIAR, TRATA DE SERES HUMANOS

Miguel Polaino-Orts2 / Universidad De Sevilla-España

RESUMEN:

Analizar el bien jurídico protegido en algunos delitos contra la integridad moral recogidos en el Código Penal español.

PALABRAS CLAVE:

Integridad moral, tortura, trato degradante, acoso laboral, maltrato familiar, trata de seres humanos.

ABSTRACT:

Analyze the legal asset protected in some crimes against moral integrity included in the Criminal Code in Spain.

KEYWORDS:

Moral integrity, torture, degrading treatment, workplace harassment, family abuse, human trafficking.

  1. SISTEMÁTICA LEGISLATIVA

Dos títulos del libro II del CP se ocupan de incriminar los tipos penales que afectan al bien jurídico de ladignidad personal, que el legislador cataloga como integridad moral (como concepto complementario al de la integridad física): el título VII y el título VII bis:

– El título VII lleva por rúbrica «De las torturas y otros delitos contra la integridad moral» y abarca los artículos del 173 al 177 CP. La intitulación legislativa, combinación de rúbrica descriptiva y de fijación del objeto de tutela, cita en lugar primero y preferente al delito de tortura, relegando las restantes figuras a un lugar secundario y derivado bajo la mención de «otros delitos» contra la integridad moral. El desacierto del legislador es notorio, porque el contenido lesivo de injusto de esas «otras» figuras (alguna heredera de las antiguas faltas contra las personas de maltrato   de obra o  de  vejación  injusta,  pero  otras,  como  el acoso laboral o el maltrato familiar, de entidad delictiva incuestionable) es de tal magnitud que no se laspueden considerar tipos asegundados al tipo

«principal» de la tortura. Los tipos penales contra   la integridad moral que incrimina el legislador son, esquemáticamente, los siguientes:

  1. Acoso de morada o asedio inmobiliario (art. 173.1,

tercer párrafo).

  • Maltrato familiar habitual (art. 173.2 y 3).
  • Injuria o vejación injusta leve en el ámbito familiar (art. 173.4)
  • Tortura, donde se prevén varios tipos penales:
  1. Tortura funcionarial en el ámbito policial (art. 174.1)
    1. Tortura funcionarial en el ámbito penitenciario (art. 174.2)
    1. Tipo atenuado de tortura funcionarial (art. 175)
    1. Tipo omisivo de tortura (art. 176)
    1. además de una cláusula de penalidad concursal (art. 177).

– El título VII bis, introducido en el texto del Código por la LO 5/2010, de 22 de junio, lleva por rúbrica De la tratade seres humanos y se integra de un único (largo y farragoso) precepto, el artículo 177 bis, reformado últimamente por la LO 1/2015, de 30 de marzo (en vigor desde el 1 de julio de 2015).

  1. Bien jurídico protegido

La rúbrica del título VII menciona, como objeto de tutela penal, la integridad moral, que, ante la ausencia deuna definición legal, la doctrina define como la estimación y dignidad que a toda persona es debida por el mero hechode serlo (blanco lozano). Tanto la doctrina como la jurisprudencia consideran que este bien jurídico abarca diversasfacetas y manifestaciones de la

personalidad, como el reconocimiento de la propia identidad, el respeto, la autoestima e incluso el equilibriopsicológico. De este modo, se confiere relevancia y tutela penales a una institución de largo reconocimiento constitucional (art. 15 CE) e internacional (artículos, 5 de la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948 y 3 del Convenio Europeo de Derechos Humanos de 1950). Según el artículo 15 CE:

«Todos tienen derecho (…) a la integridad física y moral, sin que, en ningún caso, puedan ser sometidos a tortura ni a penas o tratos inhumanos o degradantes».

El legislador español parece configurar el bien jurídico de la integridad moral (en el sentido de psíquica) como algo diferente y complementario respecto de la integridad corporal (en el sentido de física). Pero ni esos dos bienes jurídicos ni las conductas que los lesionan pueden delimitarse tan claramente, como si fueran compartimentos estancos nítidamente entre sí: un ejemplo de ello es que el legislador, en esta misma sede de los delitos contra la integridad moral, incrimina en el artículo 173.2, el delito de maltrato familiar habitual, castigando a quien

«habitualmente ejerza violencia física o psíquica» en el ámbito familiar, de manera que se incorporan aquí actos de violencia física que seguramente hubieran encontrado mejor acomodo entre los delitos contra la integridad física.

Según la STC 120/1990, de 27 de junio, la integridad moral se identifica con la dignidad y la inviolabilidad de la persona,    y abarca su preservación no sólo contra ataques dirigidos a lesionar su cuerpo o espíritu, sino también contra toda clase     de intervención en esos bienes que carezca del consentimiento

de su titular. Además, la integridad moral se ha identificado también con la integridad psíquica, entendida como libertad de autodeterminación y de actuación conforme a lo decidido (así, STS de 8 de mayo de 2002).

  1. Ttrato degradante

A)               Tipo común

Según el artículo 173.1, párrafo 1.º, del 173 CP:

«El que infligiere a otra persona un trato  degradante, menoscabando gravemente su integridad moral, será castigado con la pena de prisión de seis meses a dos años».

El Tribunal Constitucional define trato degradante como la humillación o sensación de envilecimiento que alcance un nivel determinado (STC 65/1986, de 22 de mayo, ponente: Latorre Segura). Por su parte, el Tribunal Supremolo define como: Aquel que pueda crear en las víctimas sentimientos de terror, de angustia y de inferioridad susceptibles de humillarles, de envilecerles y de quebrantar […] su resistencia física o moral (STS de 29 de septiembre de 1998, ponente: Ramos Gancedo).

Estas definiciones jurisprudenciales no logran superar  la ambigüedad y vaguedad terminológica  del  concepto  de  trato degradante, cuya  definición  se  remite  tautológicamente a conceptos (como humillación, sensación de envilecimiento, terror, angustia, etc.) que son carentes, a su vez, de un contenido claro y delimitado.